Las principales
estrategias didácticas utilizadas han sido las siguientes:
Aprendizaje colaborativo:
En su sentido
básico, aprendizaje colaborativo (AC) se refiere a la actividad de pequeños
grupos desarrollada en el salón de clase. Aunque el AC es más que el simple
trabajo en equipo por parte de los estudiantes, la idea que lo sustenta es
sencilla: los alumnos forman "pequeños equipos" después de haber
recibido instrucciones del profesor. Dentro de cada equipo los estudiantes
intercambian información y trabajan en una tarea hasta que todos sus miembros
la han entendido y terminado, aprendiendo a través de la colaboración.
El aprendizaje
colaborativo es el empleo didáctico de grupos pequeños en el que los alumnos
trabajan juntos para obtener los mejores resultados de aprendizaje tanto en lo
individual como en los demás.
En la
actualidad el uso de actividades colaborativas es una práctica muy difundida en
todos los niveles educativos. Se recomienda particularmente para los niveles de
secundaria, preparatoria y en los primeros semestres de nivel profesional.
Aprendizaje basado en problemas:
Es una
estrategia de enseñanza-aprendizaje en la que un grupo pequeño de alumnos se
reúne, con la facilitación de un tutor, a analizar y resolver una situación
problemática relacionada con su entorno físico y social.
Sin embargo, el
objetivo no se centra en resolver el problema sino en que éste sea utilizado
como base para identificar los temas de aprendizaje para su estudio de manera
independiente o grupal. Es decir, el problema sirve como detonador para que los
alumnos cubran los objetivos de aprendizaje. La esencia de la técnica involucra
tres grandes pasos: confrontar el problema; realizar estudio independiente, y
regresar al problema (Wilkerson & Feletti, 1989).
En esta técnica
didáctica, los conocimientos a desarrollar por el alumno están directamente
relacionados con el problema y no de manera aislada o fragmentada. Como parte
del proceso de interacción para entender y resolver el problema, los alumnos
elaboran un diagnóstico de sus propias necesidades de aprendizaje, con lo cual
van desarrollando una metodología propia para la adquisición de conocimiento.
Los alumnos
trabajan en equipos de seis a ocho integrantes con un tutor/facilitador que
promueve la discusión en la sesión de trabajo con el grupo. A lo largo del
proceso de trabajo grupal los alumnos deben adquirir responsabilidad y
confianza en el trabajo realizado, desarrollando la habilidad de dar y recibir
críticas orientadas a la mejora de su desempeño y del proceso de trabajo del
grupo.
Aprendizaje orientado a proyectos
El aprendizaje
orientado a proyectos busca enfrentar a los alumnos a situaciones que los
lleven a rescatar, comprender y aplicar aquello que aprenden como una
herramienta para resolver problemas o proponer mejoras en las comunidades en
donde se desenvuelven.
Esta estrategia
de enseñanza constituye un modelo de instrucción en el que los estudiantes
planean, implementan y evalúan proyectos que tienen aplicación en el mundo real
más allá del aula de clase (Blank, 1997; Dickinson, et al, 1998; Harwell,
1997).
En ella se
recomiendan actividades de enseñanza interdisciplinarias, de largo plazo y
centradas en el estudiante, en lugar de lecciones cortas y aisladas (Challenge 2000 Multimedia Project, 1999).
Método de casos
El método de
casos es un modo de enseñanza en el que los alumnos construyen su aprendizaje
a partir del análisis y discusión de experiencias y situaciones de la vida
real.
En general,
esta forma de trabajo busca dar a los estudiantes la oportunidad de relacionar
los conocimientos teóricos del curso con ambientes de aplicación práctica. Para
ello, se les involucra en un proceso de análisis de situaciones problemáticas,
a las cuales se denomina casos. Ante la
situación planteada, el estudiante debe formular una propuesta de solución
fundamentada en principios teóricos de la disciplina o en principios prácticos
derivados del contexto descrito en el caso.
Este método
representa una buena oportunidad para que los estudiantes pongan en práctica
habilidades analíticas, toma de decisiones, observación, escucha, diagnóstico y
participación en procesos grupales orientados a la colaboración.
Tomado del
término The case method, es común
encontrar en español su correspondiente Método del caso, aunque tal vez la
mejor manera de referirnos a esta técnica didáctica sería Método de discusión
de casos, para hacer referencia a sus ingredientes básicos: un caso y la
discusión que los participantes llevan a cabo para el análisis del mismo.
Aprendizaje Basado en Investigación (ABI)
Consiste en la aplicación de estrategias de
enseñanza y aprendizaje que tienen como propósito conectar la investigación con
la enseñanza, las cuales permiten la incorporación parcial o total del
estudiante en una investigación basada en métodos científicos, bajo la
supervisión del profesor.
La enseñanza
basada en investigación hace referencia al diseño del programa académico donde
los estudiantes requieren hacer conexiones intelectuales y prácticas entre el
contenido y habilidades declarados en el programa, y los enfoques de
investigación y fronteras de las disciplinas que lo componen.
La práctica
efectiva del Aprendizaje Basado en Investigación puede incluir:
·
Resultados de
investigación que contribuyen al currIculum
·
Métodos de
enseñanza y aprendizaje basados en el proceso de investigación
·
Aprendizaje con
respecto al uso de herramientas de investigación
·
Desarrollo de
un contexto de investigación inclusivo
Afirman que la investigación y la enseñanza se
relacionan, toda vez que ambas son formas de aprender. Por
ello, consideran que esta relación debería ser una característica esencial
de la universidad.
Desde este
punto de vista, Scholarship alude a
una variedad de actividades, tales como:
·
El
descubrimiento de nuevas ideas
·
Investigación
minuciosa de problemas
·
Exposición reveladora
de problemas
·
Explicación
informada de teorías
·
Síntesis
unificadora de aspectos divergentes
·
Aplicación de
teorías a problemas prácticos
·
Enseñanza
académica
Aprendizaje Servicio
El
aprendizaje-servicio enlaza dos conceptos complejos: acción comunitaria, el
"servicio" y los esfuerzos por aprender de la acción, conectando lo
que de ella se aprende con el conocimiento ya establecido, el
"aprendizaje".
Los primeros
practicantes del aprendizaje-servicio se apoyaron pedagógicamente en el campo
de la educación experiencial. Para asegurar que el servicio promoviera un
aprendizaje significativo, ellos buscaron conectar la experiencia de los
estudiantes con la reflexión y el análisis provisto en el currículum. Ellos
señalaron la importancia del contacto con problemas sociales complejos y
contemporáneos, y los esfuerzos para resolverlos como un elemento importante de
una educación integral.
Por ejemplo,
los programas de aprendizaje-servicio no deberían limitarse a reclutar
estudiantes como voluntarios en centros alimentarios sino que deberían pedirles
reflexionar porqué existe gente que no tiene comida. Los voluntarios de un
programa de alfabetización deberían reflexionar cómo es que puede existir gente
analfabeta en una "sociedad avanzada".
El propósito de
estas reflexiones es desarrollar en los estudiantes una conciencia cívica que
les lleve más que a entender las causas de la injusticia social, a emprender
acciones que posibiliten eliminar estas causas.
Los proyectos
de aprendizaje-servicio pueden ser utilizados para reforzar los contenidos del
curso y para desarrollar una variedad de competencias entre las que se incluye
el pensamiento crítico, habilidades de comunicación, liderazgo, un sentido de
responsabilidad cívica.